Nachos

Cómo hacer nachos

Nachos con salsa de queso

Nachos con salsa de queso

A diferencia de las demás salsas de queso que he probado, ésta salsa no se solidifica a medida que se va enfriando, por eso es perfecta para servirla tanto caliente, templada o fría. Creo que la clave está en usar leche evaporada en vez de leche normal o nata.

No puede ser más sencilla de preparar, ni tan rápida. En tan sólo 5 minutos y con sólo 5 ingredientes tenemos una salsa de queso estupenda para verter por encima de nachos, patatas fritas o todo aquello que se nos ocurra, porque esta salsa vale para casi todo.

Además, la podemos modular a nuestro gusto con las especias y el picante que queramos, no tiene grumos y tenemos la posibilidad de elaborarla horas o días antes de servirla.

Los nachos, para que la receta sea mucho más rápida, los vamos a comprar ya preparados, y no tienen más misterio que colocarlos en un plato y servirlos.

El queso chedar es el que mejor queda en este tipo de salsas por su consistencia y su sabor, pero como siempre, podéis escoger otro tipo de queso.

Ingredientes para los nachos con salsa de queso:

Las cantidades de los ingredientes están planeadas para preparar unos nachos para 4 personas. Si vas a cocinar para más comensales, o alguno de vosotros tiene un hambre voráz te tocará ajustar un poco las cantidades.

  • 200 gramos de nachos
  • 225 gramos de queso chedar rallado
  • 1 cucharada de harina de maíz
  • 375 gramos de leche evaporada
  • 2 o 3 chiles jalapeños frescos
  • 1 cucharada de salsa picante
  • ½ cucharadita de cebolla en polvo (opcional)
  • ½ cucharadita de ajo en polvo (opcional)
  • 1 cucharadita de sal
  • Unas hojas de perejil fresco para decorar

Cómo hacer nachos con salsa de queso, paso a paso:

Ahora te explicamos qué pasos seguir para preparar la receta de nachos en salsa de queso. ¡Te aseguro que están riquísimos!
¿Preparado? Vamos allá: En una sartén grande y antiadherente ponemos a fuego medio el queso chedar rallado y la harina de maíz. Vamos removiendo a menudo, y cuando el queso se empiece a derretir, agregamos la leche evaporada y la salsa picante. Mezclamos todo para que se integren todos los ingredientes.

Cortamos en láminas finas los chiles jalapeños y los añadimos al gusto en la salsa. Podemos añadir también la cebolla y el ajo en polvo que le darán más sabor y la sal.

Probamos nuestros nachos para ver si tienen el sabor deseado y rectificamos de sal y de picante si fuera necesario.

Cuando esté caliente, tendremos una salsa con una consistencia semi líquida. Podemos variar la consistencia a nuestro gusto añadiendo más o menos leche evaporada (o incluso leche normal). Si no lo vamos a servir inmediatamente, hay que tener la precaución de revolverlo de vez en cuando, para evitar que se forme una capa en la superficie.

Colocamos los nachos en un plato, la salsa en un bol y decoramos con unas hojas de perejil. Servimos junto para mojar los nachos en la salsa.

Esta salsa se puede conservar refrigerada durante 5 días, también se puede congelar y calentar para degustarla otro día.